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En una sola palabra, SÍ merece la pena lacar puertas. ¿Pero por qué?
Cuando estamos inmersos en la reforma de una vivienda, de un local comercial o de cualquier espacio una de las preguntas que nos hacemos en si debemos incluir la renovación de las puertas. Si comprar nuevas o lacarlas.Pero antes se debe contemplar varios factores: El principal es la calidad de la puerta, porque si es de buena calidad ya que, en el proceso del lacado, la puerta se renovará en sus partes deterioradas y volverán adquirir su total calidad.
También es importante la madera con la que está fabricada, porque existen maderas macizas como son el roble, el cerezo, el nogal, el pino y el abeto que tienen vetas hermosas y es una lástima ocultarlas.
Otro de los factores a tener en cuenta es el presupuesto que estará destinado a este fin. Si el tipo de madera de las puertas no son de buena calidad el lacado no podrá adherirse bien. Asi que en ese caso es mejor contemplar el comprar unas nuevas.
Diferencia entre lacar y pintar.
La pintura ofrece una gama más amplia de colores y acabados, pero es más susceptible al desgaste, rayones y a la limpieza. El lacado nos da un acabado más suave, brillante y duradero, ideal para superficies que requieren mayor resistencia y un aspecto de alta calidad.
Si la madera es de buena calidad lacarlas es más económico que si compráramos la puerta nueva.
Pero para que el resultado sea óptimo, te recomendamos que pongas esta labor en manos de un profesional.
Si tienes un presupuesto muy ajustado te recomendamos lacar las puertas tú mismo con una pistola y una pintura adecuada.
Estilo del espacio
Otro de los puntos que hay que analizar es el estilo del espacio en que estamos trabajando, como los colores, materiales, muebles y accesorios que vas a utilizar para crear un estilo único y coherente.
No obstante, hoy en día se puede mezclar diferentes estilos en un mismo espacio, siempre y cuando tengan coherencia entre ellos.
Asi que podemos estar diseñando un estilo minimalista y moderno con un toque rústico y ecléctico dando una mezcla única y personal.
Lacar tú mismo tus muebles
Si has decidido hacer tú mismo lacar puertas, aquí te contamos cómo hacerlo para que te queden con un acabado totalmente profesional.
Es un proceso sencillo, pero se necesita ser minucioso, conocer la técnica del lacado, tener las herramientas y materiales adecuados y sobretodo de calidad.
🛠️ Materiales:
1. LACA. No todas las lacas son iguales y hay que elegir la adecuada para lacar puertas. El color que prefieras.
- Nitrocelulosa. Es una de las más comunes y versátiles. Es conocida por su rápido tiempo de secado. puede ser sensible a los arañazos y al agua.
- Acrílica. Su acabado claro y su capacidad para mantener el color natural de la madera. Adecuada para proyectos en interiores con menos desgaste.
- Poliuretano. Resistencia y durabilidad. Viene en 2 formatos: a base de agua y a base de aceite. La que es a base de agua se seca más rápido y emite menos vapores tóxicos, es más amigable con el medio ambiente. Ambas opciones son resistentes al agua y a los arañazos.
- Conversión. Duradera y resistente a productos químicos y rayones. Requiere habilidades de aplicación más avanzadas y tiempos de secado más largos.
- Alcohol. Es la menos común, pero es perfecta para proyectos de restauración y reparación.
2. Imprimación. Es una capa sellante que protege la superficie y prepara la madera para su posterior pintado.
3. Rodillo. Para las superficies lisas de la puerta, también mini rodillos si la superficie de la puerta no es muy grande.
4. Brocha. Para las zonas más delicadas donde el rodillo es demasiado no se puede utilizar.
5. Protectores para el suelo.
6. Lija de agua. También puedes usar una lijadora eléctrica. Para elegir la lija correcta dependerá del trabajo que vas a realizar.
7. Recipiente para pintura.
8. Cinta de carrocero.
9. Una bayeta nueva.
Pasos para lacar puertas:
1. Retirar la puerta
2. Retirar manijas y bisagras
3. Cubrir los pomos, cristales u otros elementos que no se van a pintar
4. Lijar la puerta. Se debe lijar la superficie de la puerta de manera minuciosa.
5. Limpiar la puerta con la bayeta para quitar cualquier polvo o resto que haya quedado.
6. Aplicar la capa de imprimación y dejar secar antes de aplicar el lacado. El tiempo de secado es el que recomienda el fabricante. Empieza por las esquinas y los lugares menos accesibles, para terminar por las zonas más amplias.
7. Aplicar la laca. Ayúdate del rodillo para las superficies más grandes y utiliza la brocha para los espacios más pequeños o de más difícil acceso. El tiempo de secado es el que recomienda el fabricante.
8. Cuando este seco, volver a colocar bisagras, manijas y la puerta.
En resumen, lacar puertas antiguas como cambiar las puertas por otras nuevas son buenas opciones, lo importante es que tengas en cuenta los factores.
💡 Esperamos que con estos tips para lacar puertas que te hemos dado en este artículo, puedas escoger si merece la pena lacar puertas.





